SENDEROS ÍBEROS

 

Tu rincón

 

"Grande en la sencillez"

   

Autor: María Peralta

 

 

 

Tú hablabas por mí, tú caminabas por mí, me defendías. Me cuidabas, sin descuidar otras tareas. Labrar los campos que duro y que difícil para una mujer tan joven. Volvías y me atendías. La casa, la comida, la ropa, todo a punto, y tú feliz porque me tenías.

Esperabas sola, la llegada de tu confidente, la alegría iluminaba tu rostro cuando regresaba. Pero duraba poco y otra vez sola, aunque no te importaba, porque yo era tu compañía. Todo tenía significado y eso era de lo que disponías.

Me hablabas, me enseñabas, pero sin descuidar tanto trabajo por hacer, esa era tu vida, y no te quejabas.

Tú, mujer sencilla, no te sientas sola porque tu hija será siempre tu compañía.

 

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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